Un calendario es uno de los elementos promocionales más comunes que nos encontramos en el mercado actual.
Su principal virtud, es que tiene una función determinada, como indicar el día presente, lo que hace que la publicidad permanezca en el lugar que se encuentra el calendario durante al menos una año.
Pueden ser de distintos formatos y modelos.
Las postales nos hacen recordar para siempre la imagen que llevan impresa, por lo que es otro elemento publicitario de larga duración, al igual que los calendarios.